que se humilló a sí mismo
por el bien de todos
Fr. Michael A. Perry, OFM
Queridos Hermanos y amigos
de la Orden
¡Qué El Señor les de su paz!
¡Hoy nos unimos con todo el
universo creado para cantar un himno de alabanza y acción de gracias por el gran
amor y la misericordia de Dios derramados en Cristo Jesús! Acogemos y hacemos nuestro
el mensaje del profeta Isaías que escuchamos en la liturgia matutina del día de
Navidad:
¡Escucha! Tus centinelas levantan la voz, gritan todos juntos de alegría, porque
ellos ven con sus propios ojos el regreso del Señor a Sión.




























