Queridas hermanas ¡el Señor os dé su paz!
Cuando pensaba en la circular de felicitación-exhortación para
el día de nuestra hermana y madre Santa Clara, evocaba dos palabras que en
estos últimos meses han resonado y resuenan con frecuencia entre nosotras: “Cor
Orans”, ¡Corazón orante!; sí, corazón
orante hecho realidad en Clara de Asís, mujer
nueva que supo vivir centrada y unificada en el Señor.































