Pestaña

lunes, 4 de mayo de 2026

Capítulo de la Esteras


Francisco de Asís, hombre de paz y hermano universal

Barcelona, 2-3 de mayo de 2026

 Congregados por el Señor, llegamos de muchas partes y provincias para el Capítulo de las Esteras en este año en que celebramos el octavo Centenario del tránsito de san Francisco. El Capítulo ha sido convocado por la Comisión Nacional de los Centenarios Franciscanos, nombrada por la Federación Interfranciscana de España, y realizado gracias a la gran colaboración de la familia franciscana de Cataluña.

Cerca de 250 hermanos y hermanas de las distintas ramas de la familia compartimos la alegría de una misma vocación. El sábado 2 de mayo comenzamos con el saludo del presidente de la familia franciscana de Cataluña, Jesús Romero OFMCap, y la presidenta de la Federación Interfranciscana de España, Irene Labraga E.SS.E. Oramos juntos en el nombre del Señor con los textos de las fuentes franciscanas, legado espiritual de San Francisco, hombre de paz y hermano de todos.

A continuación, Víctor Herrero de Miguel OFMCap, con su conferencia “Recibió la muerte cantando. El último poema de Francisco”, nos invitó a recibir con atención y asombro la narración de los últimos momentos de la vida de Francisco. Destacó seis instantes que son también seis invitaciones para hoy: 1) un hermano pobre que bendice y unos hermanos bendecidos cuyas lágrimas expresan mucho más que duelo; 2) la desnudez que desvela la hondura del ser en verdad; 3) la escucha del Evangelio, convertido en palabra definitiva; 4) un gesto provocador (pedir, bendecir, compartir) que sintetiza una vida y muestra un camino; 5) la libertad paradójica que une muerte y gozo de vivir; 6) la alabanza de las alondras que celebran la vida de Francisco.

Tras un breve descanso, Mesa redonda en la que hermanos y hermanas compartieron su encuentro con Francisco y cómo viven el ser familia franciscana, la pluralidad inherente a nuestra vocación.

La tarde nos llevó —en grupos y en transporte público, que también es signo— a la Sagrada Familia. Tras recorrer sus fachadas y espacios más emblemáticos, disfrutamos de una conferencia a cargo de Jordi Faulí, arquitecto director de las obras de la Sagrada Familia, titulada “Espiritualidad y arquitectura del Templo”. Belleza y fe de la mano: teología hecha columnas, vidrieras y espacios que facilitan el encuentro con Dios. La luz nos abraza, el corazón se ensancha, la mirada se eleva y así se aprende a contemplar.

Sobrecogidos e interiormente silenciados, caminamos hacia el convento capuchino de la Virgen de Pompeia. Allí, cena sencilla, Vigilia de oración y canto.

El domingo empezamos con vigor: Josep Maria Esquirol, desde su filosofía de la proximidad, compartió “La inspiración franciscana de mi pensamiento”. “Buena forma de presentarse es narrar los encuentros que se han tenido”, dijo. Y, así, nos introdujo, a partir de su encuentro con ciertos franciscanos concretos, en su camino personal hacia Francisco. Seis rasgos articulan la inspiración franciscana de su pensamiento: 1) la atención a lo concreto, a lo real que no se deja encasillar en abstracciones; 2) la capacidad humana de generar vínculos; 3) la “juntura en la proximidad”: nadie puede mirar desde arriba porque no somos sino “verticalidad precaria sobre la horizontalidad de la tierra”; 4) el agradecimiento como actitud vital que hermana y deshace la dinámica siervo-señor; 5) la amabilidad y el cuidado (mansedumbre); y 6) la minoridad, que no consiste en ser menos, sino en ser más: no niega el ser a los otros, sino que pacifica y crea fraternidad.

El descanso dio paso a reuniones por grupos pequeños, donde, en el cara a cara, se compartió lo suscitado por las charlas del hermano Víctor y de Josep Maria Esquirol, y se propusieron iniciativas para seguir fomentando la interrelación en la Familia Franciscana.

Como broche final, celebramos la eucaristía de clausura presidida por Monseñor Javier Vilanova, obispo auxiliar de Barcelona, quien agradeció nuestra presencia en la ciudad y nos confió tres tareas: unión con Cristo, construir Iglesia, anunciar con alegría el don recibido.

En la acción de gracias, la hermana Irene Labraga E.SS.E., presidenta de la Federación Interfranciscana, proclamó el Manifiesto final a modo de síntesis de lo vivido: franciscanos que van por el mundo proclamando que la fraternidad sostiene, que los pobres son nuestro lugar, la paz es nuestra palabra, la belleza es una forma de conocer, lo pequeño contiene todo y la alegría es el nombre de nuestra esperanza.

Así terminamos la fiesta del encuentro: comida compartida, sonrisa en la mirada y conciencia renovada de cuánto hay que agradecer. “Y dondequiera que se encuentren los hermanos y las hermanas, muéstrense gozosos y amables”. ¡Hasta la próxima!

 Comisión de los Centenarios Franciscanos