POR EL FIN DE LA PANDEMIA DEL COVID19
“Ardan las hermanas en el espíritu misionero que animaba a San Francisco -«ya que para esto os ha enviado al mundo entero, para que, de palabra y de obra, deis testimonio de su voz y hagáis saber a todos que no hay otro omnipotente sino Él» - y a Santa Clara -«te considero colaboradora del mismo Dios y sostenedora de los miembros vacilantes de su Cuerpo inefable» -. Pues «los institutos de vida contemplativa tienen una importancia singular en la conversión de las almas con sus oraciones, obras de penitencia y tribulaciones, porque es Dios quien, por la oración, envía obreros a su mies, abre las almas de los no cristianos para escuchar el Evangelio y fecunda la palabra de salvación en sus corazones. CC.GG. 162



























